(Ámsterdam, 24 de noviembre de 1632 – La Haya, 21 de febrero de 1677). Filósofo, pensador político y exégeta holandés del Siglo de Oro. Se le considera uno de los fundadores del racionalismo y uno de los inspiradores de la Ilustración. Para ganarse la vida, se dedicó a arrastrar gafas y lentes para microscopios.
Benedictus de Spinoza (1700). Imagen: wikipedia.org
Las leyes que prescriben lo que todo el mundo debe creer, y prohíben a los hombres decir o escribir cualquier cosa en contra de esta o aquella opinión, a menudo se aprueban para gratificar, o más bien para apaciguar la ira de aquellos que no pueden soportar las mentes independientes.
Spinoza. Pintura anónima Gemeentemuseum La Haya.
La verdad es el estándar tanto de sí misma como de la falsedad.
Photo por Michael Carruth
No hay bien más ridículo que los hombres: incluso se atrapan monos con ellos.
Imagen: Peter van Geest AI. Significado 🧐: El dicho expresa una idea filosófica y algo satírica sobre la naturaleza del bien y el mal, y los deseos humanos. “No hay bien más alegre que las personas”: Significa algo así como “no hay ‘bien’ más gracioso, más absurdo o más trivial que las personas”. Sugiere que lo que la gente considera ‘bueno’ puede, desde una perspectiva más amplia, ser ridículo o de poco valor. Es una relativización de los valores humanos. “Con ellos se pueden atrapar hasta monos”: Esta parte enfatiza la trivialidad de los ‘bienes’ humanos. Las cosas que la gente valora (placer, estatus, bienes materiales) son tan básicas y simples que son comparables al cebo usado para atrapar monos. Implica que los deseos humanos no son muy diferentes de los de los animales y que las personas, a pesar de su aparente superioridad, son fácilmente manipuladas por estos ‘bienes’ básicos. En esencia, es una observación crítica sobre la naturaleza humana, argumentando que nuestras ideas del “bien” a menudo son triviales y no tan elevadas como creemos, y que, por lo tanto, somos fácilmente “atrapados”. Origen y autor 📜: Esta profunda y algo cínica frase proviene del famoso filósofo holandés Baruch Spinoza. Autor: Baruch Spinoza (1632-1677). Obra: La afirmación se encuentra en su obra principal, Ética, demostrada según un método geométrico (finalizada en 1675, publicada póstumamente en 1677). Específicamente, aparece en el Libro III, donde Spinoza analiza las emociones y los deseos humanos. Spinoza utiliza esta observación para respaldar su argumento más amplio de que el “bien” y el “mal” no son propiedades inherentes a las cosas, sino reflejos de nuestros propios deseos, emociones y juicios. Es un elemento clave de su filosofía sobre la condición humana y la subjetividad de los valores.
Door Pieter
Mensenmens, zoon, echtgenoot, vader, opa.
Spiritueel, echter niet religieus.
Ik hou van golf, wandelen, lezen en de natuur in veel opzichten.
Onderzoeker, nieuwsgierig, geen fan van de mainstream media (MSM).